
Por Hernando
Salazar
Colombia:
más polarización
Los vínculos de
muchos políticos con paramilitares de derecha y la forma
como en 2004 el Congreso autorizó la reelección presidencial
han generado gran polarización en Colombia.
Todo ocurre mientras
el presidente Álvaro Uribe tiene una opinión favorable
del 83% en las más recientes encuestas de opinión
y cuando algunos sectores impulsan su segunda reelección.
En medio de la controversia
se han planteado muchas salidas, algunas de las cuales chocan entre
sí y cualquiera que sea tomará mucho tiempo.
Por estos días
se ha oído hablar de revocatoria del Congreso, convocatoria
a una asamblea constituyente, disolución de los partidos
que apoyan al gobierno y que están salpicados por la para-política,
creación de un supertribunal que reemplace a la Corte Suprema
en el juzgamiento de los congresistas y hasta se ha sugerido la
renuncia de Uribe.
Esta última propuesta
fue hecha por Antanas Mockus, un conocido ex alcalde de Bogotá
y ex candidato a la presidencia, en una columna de opinión
en el diario El Tiempo.
Mockus lanzó la
idea cuando opinó sobre la confesión y detención
de Yidis Medina, la ex congresista cuyo voto inclinó la balanza
a favor de la reelección en 2004.
"Yo
habría renunciado"
"Si yo fuera Uribe
ya habría renunciado (tal vez por ello los colombianos no
me eligieron hace dos años). Yidis, en toda su ingenuidad,
confesó que su voto fue obtenido con promesas de nombramientos
(la expresión técnica exacta para designar el delito
confesado es cohecho). Matemático. Y sin su voto no habría
habido reelección. Si Yidis se hubiera mantenido en su negativa,
Uribe no estaría gobernando", escribió Mockus.
La columna generó
el inmediato rechazo del ministro del Interior y Justicia, Carlos
Holguín, quien consideró a Mockus "desconectado
del país".
"El uribismo llegó
para quedarse", afirmó, entre tanto, el ministro de
la protección social, Diego Palacio, uno de los funcionarios
acusados por la ex congresista Medina de haberle ofrecido cargos
públicos a cambio de su voto por la reelección.
Todos estos episodios
ocurren en momentos en que la Corte Suprema ya ha vinculado a 64
congresistas y ex congresistas a la investigación por la
para-política y ya tiene a más de 30 de ellos en prisión.
Entre tanto, el presidente
Uribe ratificó ante el Congreso la acusación por injuria
y calumnia contra un ex presidente de la Corte Suprema, en relación
con una supuesta llamada telefónica que el jefe del Estado
le hizo cuando este tribunal abrió investigación contra
su primo, Mario Uribe, quien fue detenido recientemente.
Mientras la Corte Suprema
anuncia nuevas investigaciones, hubo denuncias de que varios magistrados
habrían viajado a dos ciudades colombianas a bordo de vuelos
charter contratados por un hombre que tendría vínculos
con un narcotraficante.
¿Qué está
pasando en Colombia? ¿Bloqueo institucional?
El columnista Pedro Medellín,
sostiene que Colombia está sufriendo "un bloqueo institucional".
Aunque para el próximo
jueves se anuncia una movilización callejera de apoyo a la
Corte Suprema y una reunión de respaldo al gobierno en el
Club Militar de Bogotá, Pedro Medellín sostiene que
la crisis no ha producido efectos en los movimientos sociales ni
en la economía, que sigue gozando de buena salud.
Y mientras Medellín
estima que la segunda reelección de Uribe "murió
y no tiene futuro", el ex ministro Jaime Castro le dice a BBC
Mundo que el presidente sí la está buscando y "muy
probablemente la conseguirá".
"La polarización
no ha cambiado la relación de fuerzas, porque el gobierno
sigue controlando las dos terceras partes de la opinión y
del Congreso", subraya Castro.
En cambio, el ex fiscal
Alfonso Gómez Méndez le dice a BBC Mundo que los últimos
episodios han demostrado "la ilegitimidad" de las dos
elecciones de Uribe.
De acuerdo con Gómez
Méndez, "la elección del 2002 fue ilegítima
por el paramilitarismo y la del 2006, por la forma como se compraron
varios congresistas para cambiar la Constitución".
La pregunta es qué
pasará y cómo se puede solucionar la crisis.
"Ir
hasta el fondo"
Gómez Méndez
advierte que las investigaciones por la para-política tienen
que "ir hasta el fondo" y no se pueden concentrar en el
Congreso.
Medellín considera
que la crisis podrá solucionarse con un pacto "que le
permita al presidente terminar su período de manera decorosa".
Y Luis Eduardo Garzón,
quien hasta diciembre pasado fue Alcalde de Bogotá, declara
que, sea la que sea, la salida tiene que ser institucional.
Según él,
el mismo Uribe puede liderar la salida de la crisis, de la mano
de todos los partidos políticos, siempre y cuando "el
presidente renuncie a su segunda reelección".
Esto último todavía
sigue siendo una incógnita. Aunque Uribe no ha hablado explícitamente
del tema, su vicepresidente, Francisco Santos, dijo recientemente
que al país le convendría una segunda reelección.
Fuente:
BBC Mundo
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