
Por
cuarta vez EEUU y la UE salen al "rescate" de los bancos
Por cuarta vez desde
el inicio de la crisis financiera, en agosto pasado, los bancos
centrales de EEUU, la Unión Europea y Suiza se han visto
obligados a intervenir ante las crecientes presiones de liquidez
en los mercados del crédito. Se trata de otra operación
de "salvataje financiero" para apuntalar a los mercados
y calmar las tensiones derivadas de la crisis "subprime"
y de los sombríos pronósticos recesivos para la economía
de EEUU que vaticinan los principales organismos y autoridades monetarias
internacionales.
Nueve meses después
del estallido de la crisis subprime en EEUU, el mercado interbancario
está "seco", las entidades financieras -según
los especialistas- padecen una "crisis de confianza" y
no se prestan dinero a sí mismas generando inestabilidad
en la economía global.
En este escenario marcado
por la "volatilidad" de los mercados (bolsas que suben
y bajan) las autoridades monetarias de EEUU y Europa informaron
el viernes que van a seguir "auxiliando" a los bancos
para evitar que las turbulencias financieras contaminen la economía
real.
Continuando la tendencia,
los bancos centrales de EEUU, de la zona euro y de Suiza han decidido
inyectar liquidez adicional en el sistema financiero internacional
al persistir las tensiones en algunos segmentos de mercado.
Las medidas anunciadas
suponen en gran parte la renovación y/o extensión
de los acuerdos suscritos el pasado 12 de diciembre, y renovados
en marzo, con el objetivo de salir al paso del endurecimiento en
las condiciones del crédito y de las turbulencias financieras
que se suceden desde el pasado verano como consecuencia del desplome
del sector hipotecario 'subprime' estadounidense.
"En vista de las
persistentes tensiones en los mercados, el Banco Central Europeo,
la Reserva Federal (Fed) y el Banco Nacional Suizo anuncian una
expansión de sus medidas de liquidez", explicaron las
tres instituciones en un comunicado conjunto. En concreto, 51.000
millones de dólares adicionales (33.000 millones de euros)
cada 15 días.
La Reserva Federal dijo
que elevará a partir de lunes sus operaciones de refinanciación
especiales de dos semanas de duración a 75.000 millones de
dólares desde 50.000 millones.
Además, el banco
central estadounidense renovó los acuerdos con otros bancos
centrales conforme a los cuales los bancos centrales extranjeros
inyectarían dólares en el sistema bancario.
El Banco Central Europeo
(BCE) dijo el viernes que elevará a 25.000 millones de dólares
el volumen de sus subastas con dos semanas de duración y
también el Banco Nacional Suizo dijo que subiría los
volúmenes.
José Carlos Díez,
economista jefe de Intermoney, dijo a Reuters que la intervención
"confirma que las tensiones prosiguen, con el peligro de que
los problemas se trasladen a la economía real", lo que
supondría mayores dificultades para que las empresas y los
consumidores accedan al crédito independientemente de sus
posibilidades de pago.
"Pueden pasar meses
antes de que la situación se normalice", vaticinó
Díez.
El enfriamiento de la
economía estadounidense y la renuencia de los bancos a otorgar
préstamos comienzan a apretar la soga alrededor del cuello
de una serie de bancos y compañías en aprietos, señala
The Wal Street Journal.
"Las rebajas de
tipos tienen un efecto limitado. La Fed se ha dado cuenta y está
poniendo toda la carne en el asador en las inyecciones de liquidez,
que es lo que el mercado demanda para evitar males mayores",
dijo el viernes a Reuters Antonio Villarroya, analista de Merrill
Lynch en Londres.
En marzo pasado, la Reserva
Federal aumentó el tamaño de sus acuerdos de "intercambio"
con el Banco Central Europeo de US$20.000 millones a US$30.000 millones
y con el Banco Nacional Suizo de US$4.000 millones a US$6.000 millones.
Esos acuerdos permitirán que los bancos centrales tomen prestados
dólares de la Fed y luego presten la moneda a los bancos
de sus respectivas jurisdicciones.
La decisión fue
recibida, en principio, por una suba generalizada de los mercados
bursátiles mundiales., pero luego retornaron a su tendencia
"volatil".
La prensa especializada,
los economistas y analistas de Wall Street calificaron a la mega-inyección
financiera como un paso en la dirección correcta, pero expresaron
dudas y escepticismo sobre la efectividad de la medida para estimular
el crédito y aliviar la crisis de impagos.
En la visión de
The Wall Street Journal, las medidas tomadas en marzo representaron
un nuevo capítulo en la lucha para enfrentar la creciente
crisis crediticia con herramientas distintas a un brusco recorte
de las tasas de interés.
Las instituciones financieras
y los inversionistas se han mostrado reacios a prestar, lo que ha
hecho que las tasas pagadas por los consumidores y las empresas
aumenten pese a que la Fed ha reducido su tasa de referencia, señala
el Journal.
En agosto pasado, cuando
estalló la crisis, La Reserva Federal y el BCE reaccionaron
de manera conjunta a las tensiones en los mercados financieros mediante
una voluminosa inyección paralela de liquidez por un importe
total de más de 112.000 millones de euros, una acción
a la que se sumaron el Banco de Japón y el de Canadá.
No obstante las operaciones
de mega-salvataje bancario que se sucedieron hasta ahora de poco
sirvieron para paliar la crisis, con epicentro en el sector hipotecario
de EEUU, que ya se proyecta por todo el sistema financiero internacional.
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