
Festejen
uruguayos, festejen
Ahora,
la bicicleta
La mejor manera de demostrar
algo, es utilizar el método del absurdo. Supongamos que Ud,
es agente viajero, que los lunes trabaja en Colonia, los martes
en San José, los miércoles en Canelones, los jueves
en Florida, los viernes en Lavalleja y los sábados en Maldonado.
El domingo descansa como Dios manda en su casa de Montevideo, o
de Rocha o de Durazno. Según el criterio del Congreso de
Intendentes debería tener 7 matrículas departamentales,
ya que cada día de la semana utiliza las carreteras de un
“reino” diferente.
A Ud. que es un emprendedor,
que trabaja por todos lados, que genera un montón de gastos,
que consume gasolina, que paga todos los impuestos, visibles y ocultos
con que esta administración lo premia, seguramente lo perseguirán
en cada comuna por tener el “auto”, ese bien tan preciado,
empadronado vaya a saber dónde. Y ni se le ocurra ganar plata
con su esfuerzo, porque deberá ¡aportar más
porque tiene más! Si se esfuerza el cuádruple que
los demás, joróbese por bobo. Faltaba más.
Aumentemos el absurdo
a parámetros de locura, suponga que Ud. trabaja un día
al mes en cada uno de los 19 departamentos de este bendito país.
¿Deberá por el absurdo tener 19 matrículas?
¿O será más fácil y justo tener una
matrícula nacional? ¿Ud. qué opina?
Estimado compatriota,
Ud. para algunas comunas no es más que un preciado botín
para llevarlo a sus respectivas arcas. Si después le dan
buenas calles, luz, recolección de residuos, alumbrado, etc.,
es algo meramente secundario, marginal y hasta utópico. ¿O
todavía pretende que además de esquilmarlo, le den
servicios acordes a lo que obla?
¿Saben algo? Me
cansaron. Vendo el auto. Me compré una hermosa bicicleta
de 21 cambios. Mis clientes del interior los visitaré en
ómnibus de línea, ya no serán tantos, pero
ahorraré unos $ 30.000 mensuales en gasolina, otros $ 25.000
en alojamientos y otros $ 8.000 en alimentación. Pero seguramente
gane en salud y sobre todo en tranquilidad. Ya no seré el
botín codiciado de algunas comunas insaciables, ridículas,
absurdas e ineptas."
También
el carro
"Con mucho
trabajo mi familia pudo salir adelante, primero trabajando mi señora
y yo, y luego trabajando mi hijo con nosotros también. Hicimos
16 horas por día durante casi 20 años en nuestro pequeño
negocio cerca de Camino Carrasco. Gracias a ese sacrificio hace
3 años pudimos abrir otro comercio en Solymar, sigo yendo
y viniendo a Canelones todos los días. También cambiamos
la camioneta el año pasado y por supuesto que la empadroné
en Canelones, donde cada vez me muevo más y donde me dijeron
que iba a pagar menos patente. Ahora como me veía venir la
cosa con los inspectores de tránsito de Montevideo, se me
ocurrió, en un arranque de locura, comprarme un caballo la
semana pasada, medio flaco pero que parece estar lo más bien.
Voy a empezar a usar un carro para dar mis vueltas por allá
y en caso que me lleguen a parar alguna vez en Montevideo para decirme
que tengo que empadronar la camioneta aquí, donde todavía
vivimos todos, también voy a usar el carro para venir a casa.
Yo no soy un criminal y a mi nadie me va a decir dónde vivir
y dónde trabajar.
Soy libre. Así
que usaré el carro para que no me pare nadie. Total ya estoy
viejo y no tengo tanto apuro como antes y tengo un ayudante en Solymar
que puede quedarse hasta más tarde y cerrar el local por
mi. De alguna manera me voy a arreglar, como nos arreglamos siempre,
trabajando y pagando impuestos, pero eso sí, sin dejarnos
tomar el pelo... Que me hagan conducir de día con la luz
prendida, vaya y pase. Que me suban la contribución al doble,
por suerte puedo afrontar, no como otros vecinos. Pero uno tiene
que fijarse límites. La idea del carro se me ocurrió
porque me di cuenta que no todos somos iguales en este país
y que los que transportan basura y andan sin luz hasta de noche,
tampoco pagan un peso ni por libreta ni por nada, ni siquiera si
atropellan a alguien.
F. N.
M.
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